Los proyectos de Zunzún

Las actividades de Zunzún se centran en brindar asistencia a quienes necesitan mejorar sus capacidades de autoayuda, facilitando a niños y jóvenes a su vez el desarrollo de sus propias facultades de autoayuda a mediano y largo plazo.

Para ello Zunzún se vale de los principios de la educación popular, que entiende la educación como un proceso participativo y transformador, en el que el aprendizaje y la apropiación de conocimientos parten de las experiencias prácticas de los individuos y los grupos. Partiendo de sensibilizar y hacer comprensibles a los participantes los factores y las estructuras que definen su vida, se pretende ayudarlos a desarrollar las estrategias, habilidades y técnicas necesarias para hacerlos partícipes de la transformación de su realidad.

Los orígenes de esta corriente, que tuvo gran influencia teórica y práctica en el desarrollismo, se encuentran ya en los años 1960 en los trabajos del pedagogo brasileño Paulo Freire y en las experiencias de múltiples organizaciones, la mayoría de ellas latinoamericanas. Habiendo constatado la injusticia y la desigualdad imperantes en la realidad que los circundaba, se dieron a la tarea de crear herramientas pedagógicas basadas en su experiencia con las clases bajas de la sociedad, que posibilitaran a estos sujetos contribuir a organizar y transformar su realidad concreta y por ende a mejorar su vida.

El objetivo principal de la educación popular es pues colaborar en la construcción de una democracia autónoma. De esta forma la educación se entiende como un proceso transformador del cual las personas perjudicadas son sus actores decisivos.

Otro rasgo característico de la educación popular son sus métodos. Estos comprenden técnicas que parten de la propia realidad y la experiencia de cada persona. El empleo de estos métodos despierta y mantiene el interés del grupo y facilita la participación, la reflexión, el diálogo y el análisis interno. En este sentido el pedagogo no es portador de todas las respuestas, sino simplemente ayuda a que el grupo se formule las preguntas necesarias y encuentre las respuestas por sí mismo. Este método tiene una relación directa con la forma abierta, flexible, participativa, enfocada al grupo, práctica y experimental de la educación popular, así como con los propósitos y valores por los que esta apuesta: democracia participativa, desarrollo organizativo, capacidad de acción y transformación de la vida real.